La casa que alguna vez perteneció a Diane Keaton volvió a captar la atención del mercado inmobiliario internacional. Ubicada en el exclusivo Beverly Hills, la propiedad salió a la venta por 25 millones de dólares y se convirtió rápidamente en una de las más comentadas del sector de lujo.
Reconocida por su trayectoria en el cine —con títulos como El Padrino y Annie Hall, por la que ganó el Oscar—, Keaton también se destacó por su pasión por la arquitectura y el diseño de interiores, algo que se refleja en cada rincón de esta residencia.

La mansión fue construida en 1920 a partir de los planos del diseñador Ralph C. Flewelling y responde a un estilo neocolonial español, una estética que combina elegancia clásica con detalles artesanales.
El interior cuenta con aproximadamente 780 metros cuadrados distribuidos en espacios amplios y luminosos, con una impronta que respeta la arquitectura original pero suma toques contemporáneos.
Entre sus características principales se destacan:
Seis habitaciones
Nueve baños
Techos con vigas de madera a la vista
Puertas francesas y detalles en hierro
Iluminación de estilo antiguo










