La televisión argentina vivió una noche cargada de emoción con la despedida de Beto Casella de Bendita, el programa que condujo durante dos décadas y que se convirtió en un clásico del prime time nocturno. Tras 30 años de vínculo con El Nueve, el periodista decidió cerrar una etapa clave de su carrera, en un contexto atravesado por balances personales, desgaste institucional y nuevos desafíos profesionales.
El último programa estuvo atravesado por la nostalgia. La producción preparó una retrospectiva con imágenes históricas que repasaron los momentos más recordados del ciclo, desde los inicios hasta su consolidación como un espacio donde el humor, la ironía y la actualidad convivieron a diario. El clima en el estudio fue de reconocimiento y afecto, tanto por parte del equipo como del propio conductor.
Si bien la salida no estuvo exenta de tensiones previas con la cúpula directiva del canal, Casella optó por un cierre sin confrontaciones. Durante su despedida, fue claro al explicar los motivos de su decisión: “Tomé voluntariamente la decisión de tomar distancia con el canal, con discrepancias y diferencias con las autoridades, pero ahora no hay reclamos para hacer. Antes de que se estropee la relación, también está bueno irse cuando las cosas van bien”.









