Esta decisión respondió a una voluntad de la Princesa de evitar que su vestimenta opacara las causas sociales que apoyaba en cada aparición pública. Fuentes cercanas indicaron que Kate se sentía desilusionada al notar que las miradas se centraban en los looks más que en los mensajes que quería transmitir.
La portavoz aclaró que las declaraciones en cuestión sobre los atuendos de la Princesa eran de su propia autoría, no de Kate Middleton. Aseguraron que el cambio era sobre un enfoque renovado para poner en primer plano las causas sociales que ella representaba.
Este comunicado de la Casa Real no solo desmintió los rumores generados por su ausencia en los BAFTA, sino que también buscó restablecer el enfoque correcto sobre las acciones y compromisos de Kate Middleton.













