La investigación por el asesinato de Agostina Vega continúa avanzando en Córdoba y, mientras los peritos profundizan las tareas de análisis en la vivienda de Claudio Barrelier, un sector de la propiedad comenzó a cobrar una importancia particular: el baño.
Según revelaron en La mañana con Moria (eltrece), los investigadores consideran que ese ambiente podría aportar información determinante para esclarecer cómo ocurrió el crimen y qué sucedió durante las horas posteriores. La principal hipótesis apunta a que allí podrían haberse descartado elementos o restos biológicos vinculados al hecho.
"¿Por qué se está buscando rastros genéticos en las cañerías o fundamentalmente en el baño? Porque la idea o la sospecha de los investigadores es que por ahí se descartó algo o mucho, sobre todo material que podía eliminarse utilizando un baño", explicó el periodista Federico Seeber al referirse a las pericias que actualmente se desarrollan en el lugar.
La propiedad del horror
De acuerdo con esa línea de investigación, los especialistas buscan posibles restos genéticos en desagües, cañerías y otros sectores de la instalación sanitaria que podrían conservar evidencias pese al paso del tiempo.
Para los investigadores, el centro de la pesquisa sigue siendo la casa ubicada en Campillo 878, en el barrio Cofico de la ciudad de Córdoba.
"Los investigadores lo llaman la zona cero", detalló Seeber. Según explicó, la hipótesis judicial sostiene que en ese domicilio ocurrió el crimen y que todavía podrían encontrarse elementos que permitan reconstruir con mayor precisión lo sucedido.
Sin embargo, las sospechas no se limitan únicamente al crimen. La investigación también intenta determinar si hubo otras personas presentes en la vivienda durante la franja horaria en la que se habría producido el ataque.
Claudio Barrelier, el principal acusado
"Ahí pasó todo. Pero no solamente pasó lo que nosotros creemos que pasó o lo que sabemos que pasó. La investigación sospecha que podría haber alguna persona más que haya participado o estado presente entre las 23 y aproximadamente las 2 de la mañana", señaló el periodista.
Cómo está distribuida la casa de Claudio Barrelier
La propiedad donde se concentran las pericias es una vivienda de dos plantas con una estructura típica de las denominadas "casas chorizo", de aproximadamente 50 metros de profundidad.
Según describieron en el programa, en la planta baja se encuentran las habitaciones de Claudio Barrelier, de su pareja y de su hija. La construcción posee además un amplio patio trasero con sectores de césped y materiales almacenados.
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores es la ubicación de los espacios donde presuntamente se encontraban las personas involucradas la noche del crimen.
El laberinto del horror
De acuerdo con la reconstrucción realizada hasta el momento, el lugar donde habría ocurrido el ataque se ubica cerca de la cocina, en la parte posterior de la vivienda, a escasos metros de la habitación de Facundo Fassetta, el segundo detenido en la causa.
La cercanía entre la habitación de Fassetta y el sitio donde se habría cometido el crimen es uno de los puntos que genera mayores interrogantes entre los investigadores. Fassetta mantenía una amistad con Barrelier desde hacía aproximadamente diez meses y también tenía vínculo con el entorno familiar de Agostina. De hecho, según trascendió, habría sido Barrelier quien lo presentó a la madre de la joven.
Los investigadores consideran llamativo que, pese a la proximidad física con el lugar de los hechos, el detenido haya asegurado no haber advertido ninguna situación extraña. Según recordó Seeber, Fassetta declaró que regresó a la vivienda una vez consumado el crimen y que el único cambio que observó fue el reemplazo de un acolchado.
Ese detalle llamó la atención de los pesquisas debido a que, en distintos momentos de sus declaraciones, habría brindado versiones diferentes respecto al color de ese elemento, una contradicción que también forma parte de las líneas de análisis que sigue la Justicia.