El futuro de Julieta Makintach empieza a definirse este jueves en el anexo del Senado bonaerense. La magistrada, ya suspendida y bajo investigación penal, enfrenta un juicio político que podría sacarla de la Justicia.
La audiencia, prevista para las 9, abre un proceso cargado de tensión, denuncias cruzadas y acusaciones sobre su rol en la grabación de “Justicia Divina”. El documental estaba centrado en el juicio por la muerte de Diego Maradona.
Pese a la polémica, Makintach no va a renunciar
Una audiencia clave con fuerte impacto institucional
El Jurado de Enjuiciamiento está integrado por abogados y legisladores provinciales, quienes deberán decidir si Makintach violó normas éticas y funcionales al permitir la filmación.
Entre los testigos convocados por la acusación figuran familiares de Maradona, periodistas y los jueces que compartieron el tribunal con ella. También declararán el fiscal del juicio, Patricio Ferrari, tres policías que habrían permitido el ingreso de cámaras y el realizador Jorge Ignacio Huarte.
La defensa denuncia un proceso acelerado
El abogado de Makintach, Darío Saldaño, cuestionó la velocidad del jury y pidió una cautelar ante la Corte bonaerense. Sostuvo que la acusación “carece de sustento fáctico” y que detrás del proceso “confluyen intereses económicos y políticos”.
Duque entre los acusados por la muerte de Maradona
Desde ese espacio también llamaron a declarar a exalumnos de la jueza y a integrantes de la productora involucrada.
Las acusaciones penales que avanzan en paralelo
Además del juicio político, la magistrada enfrenta cargos por cohecho pasivo, violación de deberes de funcionario público, abuso de autoridad, malversación y peculado de servicios.
El juicio tendrá que repetirse
También están imputados el productor José María Arnal Ponti, el guionista Juan Manuel “Chavo” D’ Emilio y María Lía Vidal Aleman.
El juez Esteban Rossignoli ordenó secuestrar computadoras de la oficina de Makintach, consideradas pruebas centrales.