La periodista aseguró que no se arrepiente de haber contado lo que vivió en su separación y le deseó a su ex ser feliz
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La separación entre Cecilia "Chechu" Bonelli y Darío Cvitanich volvió a quedar en el centro de la escena luego del fuerte posteo que el exfutbolista publicó en redes sociales y que rápidamente se convirtió en noticia.
Frente al revuelo que generó su reacción, la periodista deportiva decidió sentarse en Puro Show para aclarar su postura y marcar límites.
“Estoy sorprendida por todo lo que está pasando y cansada”, admitió Bonelli, visiblemente afectada por la escalada mediática.
“Necesito paz mental. No quiero seguir hablando del tema”, sostuvo, subrayando que la reciente exposición no solo la afecta a ella, sino también a sus tres hijas.
La conductora explicó que su principal preocupación es el impacto que esta situación pueda tener en su familia.
Chechu Bonelli y Darío Cvitanich estuvieron 14 años juntos“Mis hijas tienen redes sociales, ven todo. Necesito protegerlas a ellas, protegerme yo y cuidar mi trabajo. No quiero saber más nada”, remarcó.
Consultada por los mensajes que Ivana Figueiras, actual pareja de Cvitanich, publicó en su contra, Bonelli se mantuvo al margen: “No me llegó nada. Yo lo único que quiero es ser feliz y que la otra persona también lo sea. No quiero más quilombo de ningún lado”.
Cecilia Bonelli se sinceró sobre la razón por la que decidió hablar de su divorcio
Sobre el explosivo posteo de su exmarido —en el que cuestionó sus declaraciones y mencionó incluso a su madre— Bonelli fue sincera: “Hubo una reacción que no estuvo buena. Lo único que hice fue ser genuina y contar lo que a mí me estaba pasando. Pero hay cosas que no puedo seguir diciendo porque quiero cuidar a mis hijas”.
La periodista reconoció que mostrar vulnerabilidad tras la separación tal vez no fue la mejor estrategia: “No sé si mi sinceridad me jugó en contra. Conté que fue un proceso de mier… y que hoy estoy bien, entera. Pero hay cuestiones que no caen bien y prefiero mantener la relación lo más sana posible”.
En medio de las preguntas sobre su rol en la separación, Bonelli se detuvo firme:
“¿Culpable de qué? Fui dejada. La otra persona tomó una decisión, me costó aceptarlo, lo trabajé en terapia. Venía a trabajar hecha bosta, con lágrimas en los ojos. Y acá estoy, saliendo adelante”.