La reacción de la mediática quedó registrada por casualidad mientras su pareja filmaba. Después del susto, aseguró que todo terminó sin consecuencias graves y hasta bromeó sobre el episodio.
Cinthia Fernández compartió en sus redes un video que generó inquietud entre quienes la siguen. En las imágenes se ve el instante en que una de sus hijas perdió el equilibrio mientras practicaba equitación y terminó en el suelo.
La nena cabalgaba con tranquilidad cuando de pronto se desequilibró. La escena disparó de inmediato la reacción de su madre, que no dudó en acercarse a toda velocidad para chequear cómo estaba.
Lo particular del momento es que la respuesta de Cinthia también quedó filmada. Su pareja, Roberto Castillo, estaba grabándola a ella cuando advirtió lo que acababa de pasar y salió corriendo hacia su hija.
“Hay video de mi reacción, justo Robert me grababa a mí de casualidad y no entendía por qué me fui”, contó la mediática al publicar las imágenes. De esa forma explicó por qué la cámara la captó en pleno susto.
Después del sobresalto, Cinthia se encargó de llevar tranquilidad. Confirmó que la caída no dejó consecuencias graves y que tanto ella como la nena se encontraban bien.
Inclusive se tomó el episodio con humor y soltó una frase que reflejó el estado en el que quedó tras ver a su hija en el piso: “Estamos todos bien, nomás tengo un stent”. Con esa broma dejó en claro que el susto no pasó a mayores.
Las tres hijas de la mediática —Bella, Charis y Francesca— suelen aparecer en las publicaciones que Cinthia comparte sobre sus actividades deportivas. La equitación es una de las disciplinas que practican y que ella muestra con frecuencia en sus historias de Instagram, junto a entrenamientos y competencias.
No es la primera vez que la familia atraviesa un momento similar. A mediados de 2022, Cinthia ya había contado la caída de una de sus hijas mientras montaba y había bromeado con la situación.
Un susto que se repite
En aquella oportunidad había dicho: “La que se cae del caballo compra el pedazo de terreno en el cual se cayó y se bautiza con el nombre del caballo”. La frase quedó como un ejemplo de cómo suele enfrentar estos episodios con ironía una vez que confirma que no hay lesiones.