En los últimos 17 meses, Córdoba ha registrado más de 600 agresiones contra policías, comisarías y móviles oficiales. Estos ataques van desde pedradas hasta incendios y emboscadas armadas. A pesar de la gravedad de estos hechos, la respuesta de la gestión municipal ha sido prácticamente inexistente.
La Justicia ha actuado con firmeza: ya hay 84 detenidos y 10 condenados por estos ataques. Sin embargo, la falta de apoyo y protección por parte del municipio hacia las fuerzas de seguridad es evidente. Los agentes continúan enfrentando situaciones peligrosas sin el respaldo necesario de las autoridades locales.
Uno de los incidentes más recientes ocurrió en el barrio Ciudad de Mis Sueños, donde una turba atacó a pedradas una comisaría tras un procedimiento policial. En este último hecho, un policía terminó con quemaduras en manos. Este tipo de reacciones violentas se han vuelto cada vez más comunes, evidenciando la falta de control y autoridad en ciertas zonas de la ciudad.
Una alta fuente judicial declaró: “estos ataques contra policías, lamentablemente llegaron para quedarse. Y preocupa y mucho. Pero el tema central es que la Policía actúe y haga cumplir la ley sin excesos, como está pasando. Se están frenando los excesos en las calles, por suerte. A la vez, los policías están actuando más y eso trae reacciones en algunas barriadas. Ahora, detrás de esto, está claramente la droga. Cada vez cuesta más encontrar a detenidos por robos o delitos que no hayan consumido o consuman”.

Aumentan los delitos cometidos por menores: alarma por armas, drogas y violencia en Córdoba
En las últimas semanas, se registraron varios asaltos violentos cometidos por chicos de 13, 14 y 15 años, algunos armados y actuando en grupo. Los episodios incluyeron ataques a choferes de aplicaciones y robos callejeros, muchos de ellos en zonas afectadas por el narcotráfico. Las autoridades confirmaron que la mayoría de estos menores ya había pasado por instancias de intervención estatal como la Senaf.









