Organizaciones con raíces en Lima y Buenos Aires operan en Córdoba con cómplices locales y creciente violencia.
Compartir:
El narcotráfico de origen peruano extendió su influencia en la ciudad de Córdoba en los últimos años. Con conexiones en Buenos Aires y Lima, estas organizaciones encontraron cómplices locales y multiplicaron sus operaciones. La violencia de estos grupos ya se hizo visible en varios barrios de la capital provincial.
En Tribunales, se recuerda el caso del local “Rico Pollo”, allanado más de 10 veces por venta de drogas desde 2009. Su dueña, oriunda de Perú, fue detenida en reiteradas ocasiones pero volvió a delinquir. Este caso se considera el inicio del fenómeno narco peruano en Córdoba.
Con el tiempo, bandas como “Los Zorritos” y “La Hermandad” trasladaron sus disputas desde Lima hasta Córdoba. Sus enfrentamientos violentos dejaron en evidencia que el narcotráfico extranjero ya estaba instalado en la provincia.
En Tribunales, se recuerda el caso del local “Rico Pollo”, allanado más de 10 veces por venta de drogas desde 2009.
Grupos organizados y violencia en la ciudad
El Ministerio Público Fiscal conformó un equipo especial para investigar el crimen organizado en Córdoba. El objetivo fue unificar causas dispersas y entender el mapa de la violencia. De esta forma se identificaron bandas, líderes y sus zonas de influencia.
“Los Zorritos” tuvieron base en La Paternal, Buenos Aires, y luego se expandieron hacia Córdoba y San Francisco. Su líder, Óscar Quispe Najarro, fue asesinado en Lima en 2019, pero la banda continuó activa bajo otros jefes. Los secuestros y ajustes de cuentas se multiplicaron en Córdoba.
En 2021, un operativo reveló la presencia de 16 integrantes (11 peruanos y cinco cordobeses) dedicados a la venta de cocaína en barrios San Roque y Villa Páez. Los líderes habían pertenecido a “Los Zorritos”, pero formaron nuevas células, mostrando la capacidad de expansión de estas organizaciones.
El Ministerio Público Fiscal conformó un equipo especial para investigar el crimen organizado en Córdoba.
Nuevas bandas y control territorial
Tras la caída de los cabecillas, surgieron otras agrupaciones. “Los Gallitos” y “Los Canallas, la Esperanza” lograron asentarse en distintos barrios de Córdoba. Uno de sus líderes, apodado “Fort”, vivía en una casa de Unquillo y controlaba negocios en Nueva Esperanza.
La estrategia incluyó usar locales nocturnos como centros de operaciones, donde llegaban artistas peruanos para presentarse en Córdoba. Los fiscales antidrogas detectaron que estas bandas lavaban dinero y reforzaban vínculos sociales a través de espectáculos masivos.
Los allanamientos más recientes se extendieron por barrios como Villa El Libertador, Alberdi, San Ignacio y Nueva Esperanza. El despliegue territorial evidencia que Córdoba ya no es un territorio secundario, sino parte clave en la red narco regional.
Con el tiempo, bandas como “Los Zorritos” y “La Hermandad” trasladaron sus disputas desde Lima hasta Córdoba.