Varias personas fueron acusadas de utilizar certificados médicos falsos en los que constaba un embarazo o una enfermedad inexistente para eludir controles. Con esa maniobra lograban evitar el body scanner durante las visitas a los internos del Complejo Carcelario de Bouwer. La estrategia permitía el ingreso de drogas, celulares y otros elementos prohibidos en el establecimiento.
La investigación quedó a cargo de la Unidad Judicial de Delitos Económicos tras la denuncia presentada meses atrás por el Servicio Penitenciario. Con aval judicial se realizaron 139 allanamientos en Córdoba capital y localidades del interior, además de operativos en Bouwer y en el Establecimiento Nº 9. Los procedimientos permitieron secuestrar teléfonos, dispositivos electrónicos, documentación apócrifa, recetarios y hasta dos millones de pesos.














