Una emergencia médica en barrio Ayacucho movilizó a efectivos del Cuerpo de Acción Preventiva de la Policía de Córdoba. Sebastián, un vecino del sector, sufrió una grave descompensación en su casa y su vida dependía de una rápida intervención. La respuesta oportuna de los agentes Iván Brusadin y Marcos Romero fue clave para evitar un posible paro cardíaco.
Iván inició maniobras de reanimación cardiopulmonar en cuanto ingresó al domicilio, mientras su compañero asistía a María, la pareja de Sebastián, visiblemente conmocionada. Sebastián se encontraba en un segundo piso, por lo que fue necesaria la intervención de Bomberos para bajarlo con seguridad. Gracias al trabajo coordinado, fue estabilizado y trasladado en ambulancia.
La situación generó un profundo impacto en la pareja, especialmente en María, quien más tarde recordaría: “Sentí alivio al ver que sabían exactamente qué hacer”. El agradecimiento no tardó en llegar y fue más allá de las palabras. A partir de ese episodio, nació un vínculo que trascendió la urgencia.









