El asesinato de Sebastián Villarreal, ocurrido el 29 de febrero de 2024, generó gran conmoción en Córdoba y aún no encuentra una resolución judicial. Tres adultos y dos menores fueron imputados por el crimen, aunque el adolescente de 14 años quedó libre por ser inimputable. En tanto, el de 17 fue declarado responsable y cumple un año de encierro en el Complejo Esperanza.
Los acusados mayores son Axel Fabricio Escada de 20 años, Luciano Gonzalo Bustos de 19 y Héctor Alejandro Herrera de 25, quienes esperan el juicio. Todos enfrentan cargos por homicidio en ocasión de robo y serán juzgados por la Cámara Tercera del Crimen de Córdoba. La causa mantiene en vilo a la familia, que insiste en que el proceso se realice de manera transparente.
En la última audiencia, el fiscal Fernando López Villagra planteó la posibilidad de un juicio abreviado con penas de entre 10 y 16 años. La abogada de la querella, Graciela Taranto, expresó su rechazo y advirtió que la familia considera esa opción inaceptable. Por la magnitud del crimen, los allegados a Sebastián reclaman que los acusados sean juzgados por jurados populares.
Sebastián Villarreal junto con sus hermanos
Un pedido de justicia sin atajos
La hermana de Sebastián, Jimena Villarreal, convocó a una manifestación el lunes 29 frente a Tribunales II para rechazar cualquier acuerdo abreviado. En un video difundido en redes, denunció que la inoperancia y la negligencia del sistema judicial los han revictimizado durante 19 meses. Según sus palabras, el proceso ha sido una muestra de falta de ética y respeto hacia la familia.
Jimena sostuvo que lo que propone la Justicia “es terrorífico”, ya que en apenas unos minutos se podría cerrar un caso marcado por extrema crueldad. “Ayer salimos destrozados de Tribunales, fue vergonzoso”, expresó entre lágrimas tras la audiencia. La familia insiste en que corresponde un juicio con jurados populares para dar una respuesta ejemplar a la sociedad.
La querella también cuestionó el accionar de la Provincia en materia de seguridad y prevención del delito juvenil. “Nosotros no estaríamos acá si hubiesen hecho lo que tenían que hacer en cada etapa de la intervención de esos chicos”, advirtió Jimena. Para ella, el crimen de su hermano fue evitable si se hubieran aplicado medidas adecuadas en el momento oportuno.