Uno de ellos registraba un pedido de captura vigente. Amenazas, riñas y robos son algunas de las actividades que se les imputan en la vía pública.
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El patrullaje preventivo del programa Cordobeses en Alerta, el monitoreo en tiempo real y el trabajo coordinado entre operadores de cámaras y patrullas policiales, permitió detener el jueves a cuatro personas que usaban chalecos naranjasen distintos puntos de la ciudad de Córdoba, todos vinculados a riñas, amenazas y conductas tipificadas en el Código de Convivencia.
En uno de los casos, además, se detuvo a un cuidacoches que registraba pedido de captura vigente.
En barrio San Marcelo, en Rafael Núñez y Pizarro, personal policial aprehendió a dos hombres adultos luego de que el operador de cámaras del programa Cordobeses en Alerta detectara una pelea en la vía pública y comisionara de inmediato un móvil.
Los "naranjitas" fueron detenidos por distintas infracciones.
Los efectivos procedieron a detener a los involucrados y secuestraron un chaleco refractario color naranja perteneciente a uno de ellos.
Ambos fueron trasladados por infracción al Artículo 80 del Código de Convivencia Ciudadana. No hubo lesionados.
"Naranjitas" detenidos en Nueva Córdoba
En barrio Nueva Córdoba en calle Laprida 235, fue aprehendido un cuida-coches señalado por vecinos y transeúntes como autor de amenazas ocurridas días atrás.
La intervención se activó luego de que Cordobeses en Alerta aportara datos para su localización.
El detenido tenía en su poder un chaleco refractario color naranja. No se registraron lesionados.
Durante un patrullaje preventivo en Villa Belgrano, en calle Jacobo Joule 5678, personal del CAP detuvo a un naranjita del sector que, al ser identificado, registró pedido de captura.
En el procedimiento —que también contó con datos aportados por el sistema de videovigilancia— se secuestró un chaleco refractario color naranja.
Escalada inédita de detenciones de "naranjitas" en Córdoba
La Municipalidad confirmó que durante 2025 se registraron 300 detenciones de naranjitas vinculados a cobros ilegales en distintas zonas de la capital.
La Policía Provincial señaló que los procedimientos fueron sostenidos a lo largo del año para paliar una actividad que se volvió cada vez más agresiva. Estos casos y prácticas extorsivas revelan un problema persistente que afecta directamente a vecinos y automovilistas.
Los informes oficiales indican que los operativos se concentraron en barrios como Nueva Córdoba, Centro, Alberdi y Güemes, donde la presión sobre conductores creció notablemente.
La expansión de estas prácticas ilegales configuró un escenario de constante hostigamiento para quienes transitan por sectores de alta circulación.
La fuerza policial reveló que los diferentes despliegues respondieron a denuncias reiteradas y a situaciones que ponían en riesgo la seguridad cotidiana.