Mientras los estudiantes defienden las ocupaciones como forma de protesta, crecen las críticas por la interrupción de clases y las consecuencias sobre quienes quieren cursar con normalidad.
Las tomas de establecimientos educativos volvieron a instalarse en el centro de la discusión pública. Esta semana, estudiantes del Colegio Nacional de Buenos Aires decidieron ocupar las instalaciones del establecimiento, mientras continúan las protestas en la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini.
Las medidas se desarrollan en el marco del reclamo por el financiamiento universitario y coinciden con un nuevo paro nacional docente convocado para este viernes en universidades públicas de todo el país.
Sin embargo, la decisión de suspender actividades y ocupar edificios educativos volvió a generar cuestionamientos entre familias, docentes y alumnos que consideran que este tipo de acciones terminan afectando a quienes desean continuar con el dictado normal de clases.
Alumnos siguen impidiendo el adecuado funcionamiento de las instituciones
“Estudiantes del Colegio comunicaron su decisión de permanecer en el establecimiento educativo desde la finalización del turno vespertino de hoy”, informaron las autoridades del Nacional Buenos Aires mediante un comunicado oficial.
Los estudiantes sostienen que la medida busca visibilizar el reclamo por la aplicación plena de la Ley de Financiamiento Universitario y denunciar el impacto del ajuste presupuestario sobre el sistema educativo.
No obstante, las ocupaciones de las instituciones terminan perjudicando gravemente el calendario académico y terminan restringiendo el acceso a la educación a miles de alumnos que no participan de las protestas.
Las universidades públicas también dejan sin clases a los alumnos
El conflicto también tendrá continuidad este viernes con un paro nacional de 24 horas impulsado por la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN).
La medida afectará a universidades públicas de todo el país, entre ellas la Universidad de Buenos Aires, la Universidad Nacional de Córdoba, la Universidad Nacional de La Plata, la Universidad Tecnológica Nacional y la Universidad Nacional de Rosario, entre otras.
Cada vez suman más días de paro
A medida que pasan los años, pareciera que nadie se da cuenta de que existen otras formas de manifestar reclamos sin necesidad de impedir el normal desarrollo de las clases ni restringir el acceso de estudiantes que desean asistir a los establecimientos.
El eje central de las protestas gira en torno a la Ley de Financiamiento Universitario aprobada el año pasado por el Gobierno nacional.
Los gremios docentes afirman que todavía no aplicaron plenamente los recursos contemplados por la norma y denuncian que las universidades continúan enfrentando dificultades presupuestarias.