La Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA), representada por su filial de Córdoba, puso en marcha ayer lunes una medida de fuerza de 48 horas. El conflicto involucra directamente al Sanatorio Aconcagua, situado en Rondeau 455, al Sanatorio Santo Tomás, ubicado en Caseros 899, y al laboratorio Biolab, en Artigas 89. Los delegados gremiales sostienen que el motivo principal es la falta de pago completo en los haberes y la existencia de sumas no remunerativas pendientes.
Desde la conducción sindical informaron que el malestar persiste debido a una deuda acumulada que alcanza los $740.000 por cada empleado del sector afectado. Mario Molina, integrante de la Comisión Directiva de ATSA Filial Córdoba, señaló al respecto que “la gente se cansó después de más de un año de irregularidades”. Pese a los depósitos parciales realizados durante el fin de semana, los trabajadores aún mantienen un 20% de sus sueldos impagos sin una fecha confirmada de cobro.
El esquema de protesta diagramado por la entidad gremial contempla el cese de tareas por lapsos de 4 horas durante cada turno de trabajo diario. Las actividades se interrumpen de 6:00 a 10:00 durante la mañana y desde las 14:00 en el turno tarde, sumando además el cese programado de tareas para el horario nocturno. Esta modalidad de reclamo ha provocado la suspensión de diversas cirugías agendadas y demoras considerables en la atención de consultorios externos y servicios laboratoriales.
Protestas gremiales en la puerta del Sanatorio Aconcagua
Detalles sobre el impacto de la medida
La dirección de las instituciones médicas solicitó a los pacientes mantener la calma ante las reprogramaciones derivadas de este conflicto gremial. Los servicios de laboratorio y la atención primaria en los centros afectados presentan una operatividad resentida mientras se mantenga el cronograma de paros. La administración de dichos sanatorios intenta reorganizar los turnos para minimizar las complicaciones logísticas provocadas por la interrupción de actividades del personal.
Hasta el viernes pasado, la liquidación de haberes presentaba un cumplimiento limitado, alcanzando solo el 20% de los salarios correspondientes a los trabajadores de la salud. La situación actual genera incertidumbre en el sector privado de la medicina, ya que la continuidad de la medida depende de la resolución de los pagos pendientes. Las autoridades gremiales mantienen la postura de profundizar el cese de actividades si no se regulariza la deuda total en el corto plazo mencionado.
El impacto sobre la atención médica en Córdoba resulta significativo para los usuarios que contaban con cirugías o análisis clínicos planificados en estas tres locaciones. El personal de ATSA Filial Córdoba sostiene que el proceso inflacionario, actualmente en desaceleración, ha deteriorado el poder adquisitivo de los empleados que esperan cobrar sus haberes completos. La comunidad médica y los pacientes aguardan definiciones sobre la normalización de los servicios afectados por este prolongado conflicto laboral en el ámbito privado.