En el sitio arqueológico de Campo Viejo, ubicado en el estado de Veracruz, un equipo de investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) encontró una plataforma de piedra circular y un monolito con posibles influencias mayas. El hallazgo, correspondiente al período Clásico Temprano, entre los años 200 y 600 d.C., aporta nuevos datos sobre las culturas que habitaron el oriente de México.
La plataforma está construida con piedras dispuestas en forma circular y decorada con líneas o figuras cuadradas. Según los especialistas, hasta el momento no se registran correlaciones directas con otros sitios antiguos de la región, lo que convierte a este descubrimiento en algo particular y relevante para entender las prácticas constructivas de la época.
El monolito, que supera los dos metros de altura, presenta grabados de dos personajes. Uno de ellos muestra rasgos mayas. Las figuras aparecen recibiendo un líquido de una deidad, posiblemente agua, en un contexto que los arqueólogos vinculan a períodos de sequía.
Interpretaciones de los hallazgos
“Ellos tienen un recipiente y están recibiendo algo, pensamos que es un líquido”, explicó Lino Espinoza García, del INAH. Esta representación podría haber sido tallada en un momento en que la comunidad enfrentaba escasez de agua, destacando la importancia del recurso en las creencias antiguas.

Los investigadores señalan que las dos personas, una con características mayas, reciben un líquido divino, quizás agua, proveniente de una deidad. Esta escena refuerza la idea de rituales asociados al agua y a la fertilidad en el ámbito mesoamericano.









