La conflictiva separación entre Mauro Icardi y Wanda Nara sumó un nuevo capítulo este fin de semana, luego de varios meses de tensiones legales tanto en el fuero de familia como en el penal. Tras cuatro meses sin encuentros personales, el futbolista volvió a revincularse con sus hijas, en una visita cuidadosamente pautada en su casa de Nordelta.
La relación entre el deportista y sus pequeñas había quedado suspendida luego del incidente ocurrido en marzo en el Chateau Libertador, que obligó a reestructurar todo el esquema de contacto entre padre e hijas. Desde entonces, las revinculaciones se llevaron a cabo de manera supervisada en el Ministerio Público Tutelar, con la presencia de psicólogos y especialistas. Sin embargo, este sábado, Icardi logró dar un paso más: recibió a las niñas en su domicilio, siguiendo un protocolo estricto ordenado por el Juzgado Civil N°106.
Según pudo saber Teleshow, las niñas llegaron alrededor del mediodía al barrio La Isla, donde su padre las esperaba con una sorpresa especial: un enorme castillo inflable con un tobogán en el jardín, a orillas de la laguna. Cumpliendo con las pautas establecidas, el futbolista se encontraba solo en la vivienda, ya que la presencia de su pareja, Eugenia "La China" Suárez, y de cualquier otra persona, como la niñera, había sido expresamente prohibida.









