La panelista contó el desesperante momento que atravesó mientras amamantaba a su bebé recién nacido.
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A pocos días de haberse convertido en madre, Sol Pérez atravesó una situación límite que la marcó para siempre. La panelista relató en el programa Sería Increíble, del canal Olga, el dramático episodio que vivió cuando su hijo Marco, de apenas cuatro días de vida, se ahogó mientras tomaba el pecho.
Con la emoción todavía a flor de piel, la influencer recordó que el comienzo de la lactancia fue un aprendizaje intenso. Explicó que necesitó acompañamiento profesional para lograr un buen agarre y evitar que el bebé tomara aire. “Dar la teta es un universo”, aseguró, al destacar la importancia de la asistencia de una puericultora durante los primeros días en la clínica.
Sin embargo, el momento más angustiante ocurrió ya en su casa. Según contó, Marco estuvo cerca de 50 minutos alimentándose. Después de cambiarle el pañal, volvió a prenderse al pecho y se quedó dormido mientras succionaba. Fue entonces cuando todo cambió.
La modelo entró en pánico al ver que su hijo se había atragantado
La panelista relató que, al parecer, una pequeña cantidad de leche quedó acumulada y el bebé, aún dormido, hizo un movimiento brusco que lo dejó sin poder tragar ni expulsar el líquido. “Quedó como bloqueado”, recordó. En cuestión de segundos, la tranquilidad se transformó en desesperación.
Pérez describió cómo lo dio vuelta de inmediato e intentó estimularlo con palmadas en la espalda. El temor creció cuando notó que el bebé comenzaba a ponerse cada vez más rojo y no reaccionaba. “Sentí que el tiempo se detenía”, expresó al reconstruir ese instante crítico.
En medio del shock, fue clave la intervención de Andrea, la persona que trabaja en su casa. Tras varios intentos sin respuesta, decidió soplarle suavemente el rostro, una maniobra que logró que el pequeño reaccionara. El llanto posterior fue, para la madre, el sonido más esperado.
El pequeño finalmente se encontraba en buen estado de salud
Aun así, el susto no terminó ahí. Desbordada por la angustia, salió a la calle en busca de ayuda y pidió que alguien le practicara RCP al bebé, convencida de que podía estar en peligro. Minutos después, Andrea logró calmarla al asegurarle que Marco ya estaba respirando con normalidad.
De inmediato, Sol se comunicó con su pareja, Guido Mazzoni, y solicitó que un profesional revisara al bebé. El pediatra acudió al domicilio y, tras examinarlo, confirmó que se encontraba en buen estado de salud. También le explicó que los episodios de atragantamiento con leche pueden generar gran impresión, pero que no suelen derivar en asfixia cuando se actúa rápidamente.