La modelo reveló detalles inéditos del conflicto que mantuvo durante años con la empresaria y explicó cómo un episodio con Maxi López desató una de las enemistades más mediáticas del espectáculo.
Evangelina Anderson rompió el silencio y reveló cómo comenzó su histórica rivalidad con Wanda Nara, un enfrentamiento que marcó durante años la agenda del espectáculo local. En una charla distendida con Martín Cirio en el ciclo A la cama con Martina, la modelo repasó el origen del conflicto y sorprendió con anécdotas desconocidas.
Según relató, todo se remonta a una noche en una discoteca, mucho antes de que Wanda iniciara su relación con Maxi López. “Antes de que Wanda lo conozca, lo conozco yo en Ink. Fui a bailar y Maxi me vino a hablar, pero no pasó nada”, aseguró Anderson, dejando en claro que el vínculo nunca avanzó.
Sin embargo, el episodio tomó otra dimensión cuando una publicación mediática la vinculó indirectamente con el futbolista. “Salió una nota en la que aparecía Maxi, pero ya estaba con Wanda cuando salió. Entonces ella pegó el grito en el cielo”, explicó. En ese contexto, la modelo recordó que comenzaron las versiones cruzadas y las críticas. “Me tiraron comentarios como diciendo ‘no se va a fijar en esa clase de chicas’”, agregó entre risas, al recordar el momento.
Con el paso del tiempo, aquel episodio inicial escaló y se transformó en una rivalidad que se extendió por más de una década, alimentada por rumores, declaraciones públicas y la constante exposición mediática de ambas. Incluso, el periodista Ángel de Brito aportó en su momento su versión del conflicto, al asegurar que el interés inicial de López por Anderson habría sido el detonante de la tensión.
La disputa se consolidó también en el mundo del espectáculo, con momentos de mayor exposición durante su paso por la televisión y reconocimientos internacionales. Uno de los hitos fue cuando Anderson fue elegida como una de las mujeres más bellas vinculadas al fútbol en España, lo que intensificó aún más las comparaciones.
En paralelo, un dato poco conocido sumó un condimento inesperado a la historia: el parentesco entre ambas. Durante años, tanto Wanda como Evangelina contaron que tenían un vínculo familiar lejano que descubrieron casi por casualidad en los pasillos de la televisión. “Mi papá es tío de Eva”, había explicado Nara en su momento, mientras que Anderson detalló la conexión a través de sus familias.
Pese a ese lazo, el conflicto se mantuvo durante años con idas y vueltas, marcando una de las enemistades más recordadas del ambiente artístico. Sin embargo, con el tiempo la relación logró recomponerse.