Evangelina Anderson atraviesa días de grandes cambios mientras espera definir su futuro junto a su esposo, el exfutbolista Martín Demichelis. En medio de la incertidumbre que rodea a la familia por el reciente despido de Demichelis como director técnico de los Rayados de Monterrey, Eva encontró en la equitación un refugio para compartir tiempo de calidad con sus hijas, Lola y Emma.
La pasión por los caballos unió a madre e hijas en una actividad que combina disciplina y diversión. Lola, la hija mayor de la pareja, ya destaca en torneos internacionales, como el renombrado Concurso Hípico de Monterrey, mientras Emma sigue de cerca sus pasos. Motivada por sus niñas, Evangelina decidió sumarse a esta afición y disfrutar del presente junto a ellas.













