En la provincia de Mpumalanga, al este de Sudáfrica, un equipo de investigadores identificó un tipo de arte rupestre poco frecuente en la región: imágenes realizadas mediante la técnica del estarcido. El hallazgo se produjo en el refugio rocoso de La Rochelle, un sitio donde hasta ahora se conocían principalmente pinturas hechas con pincel o con los dedos.
David Pearce, de la Universidad de Witwatersrand, fue quien primero advirtió las figuras. Según relató, al principio no tenía del todo claro qué estaba viendo. “No estaba completamente seguro de lo que miraba durante un rato”, explicó. Luego las formas se volvieron nítidas, “un poco como ocurre con las ilusiones ópticas”.
Se trata de dos figuras de aspecto humanoide. En el mismo refugio ya se habían registrado imágenes de antílopes como el hartebeest y el eland, además de otras representaciones humanoides pintadas de manera convencional. La novedad radica en que estas dos parecen haber sido creadas de otra forma.
Pearce plantea que el artista colocó una plantilla —posiblemente de cera de abeja, arcilla o madera— sobre la roca y luego sopló o salpicó pigmento alrededor de ella. El resultado es una silueta definida por el contraste entre la zona cubierta y el área salpicada.












