Blue Origin enfrenta uno de los mayores contratiempos de su historia reciente tras la explosión de un cohete New Glenn durante una prueba de rutina. El incidente ocurrió mientras la compañía preparaba su próxima misión y podría impactar directamente en los planes de la NASA para regresar a la Luna.
Según informó Space.com, la destrucción del vehículo y los daños provocados en la infraestructura de lanzamiento obligarán a una nueva investigación y podrían retrasar proyectos clave vinculados al programa Artemis.
Blue Origin enfrenta uno de los mayores contratiempos de su historia
Qué ocurrió con el cohete New Glenn de Blue Origin
La explosión se produjo el 28 de mayo durante una prueba estática de motores en el complejo de lanzamiento LC-36, ubicado en Cabo Cañaveral, Florida.
La prueba representaba el último paso importante antes de un lanzamiento previsto para el 4 de junio. Sin embargo, el incidente destruyó el cohete y provocó daños severos en las instalaciones.
La carga útil de la misión, compuesta por 48 satélites de internet de Amazon, no se encontraba a bordo al momento de la explosión.
Por qué el incidente complica los planes de la NASA
El programa Artemis busca establecer una presencia humana sostenida en la Luna y desarrollar tecnologías para futuras misiones a Marte.
Para alcanzar ese objetivo, la NASA seleccionó a Blue Origin y SpaceX para desarrollar sistemas capaces de transportar astronautas entre la órbita lunar y la superficie del satélite natural.
Por qué el incidente complica los planes de la NASA
La principal preocupación es que el módulo lunar Blue Moon depende del cohete New Glenn para llegar al espacio.
Qué puede pasar con el módulo Blue Moon
El primer prototipo del módulo, denominado Blue Moon Mark 1, tenía previsto despegar durante el otoño de 2026. Su misión consistía en transportar los primeros componentes destinados a la fase inicial del proyecto Moon Base 1 de la NASA.
Qué puede pasar con el módulo Blue Moon
Con el cohete inmovilizado y la plataforma dañada, ese cronograma podría sufrir modificaciones. También podrían verse afectados los plazos de desarrollo de la versión tripulada Blue Moon MK2.
SpaceX gana terreno en la carrera lunar
La situación podría beneficiar indirectamente a SpaceX, que también participa del programa Artemis con su nave Starship.
Aunque Starship atravesó diversos inconvenientes y pruebas fallidas en los últimos años, continúa realizando vuelos de prueba y mantiene activa su infraestructura de lanzamiento.
SpaceX gana terreno en la carrera lunar
La NASA había indicado previamente que podría avanzar con el sistema que estuviera listo cuando llegara el momento de ejecutar las próximas etapas del programa lunar.
La falta de una segunda plataforma agrava el problema
Uno de los aspectos más delicados para Blue Origin es que no dispone de otra plataforma operativa para lanzar el cohete New Glenn.
La falta de una segunda plataforma agrava el problema
Mientras se desarrolla la investigación y se reconstruye el complejo LC-36, la compañía no podrá realizar nuevos lanzamientos de este vehículo.
La situación contrasta con antecedentes de SpaceX, que logró mantener operaciones tras incidentes similares gracias a la disponibilidad de otras bases de lanzamiento.