La interna familiar de los Fort volvió a quedar expuesta en las últimas semanas y dejó al descubierto un conflicto que atraviesa tanto lo personal como lo empresarial. Los sobrinos de Ricardo Fort se pronunciaron públicamente contra Eduardo Fort, actual presidente de la compañía, y exigieron que se les permita trabajar dentro de la histórica empresa familiar. En paralelo, Martita Fort reconoció que existen tensiones profundas entre ellos y definió la situación como “complicada”.
El conflicto tomó mayor visibilidad luego de que Thomas y John Fort denunciaran presunto maltrato laboral y aseguraran que Eduardo les impidió regresar a la fábrica. Según relataron, la relación se quebró cuando intentaron reincorporarse a la empresa tras el fallecimiento de su abuelo, figura clave en la historia del grupo familiar.
“Mi tío se enteró de que me iba a reincorporar y, a la semana, me mandó un telegrama de despido firmado por él como presidente. A raíz de eso me cerraron las puertas de la empresa”, contó John Fort, quien volvió a insistir meses después con su reclamo y fue aún más contundente sobre la situación actual del negocio familiar.
En ese sentido, el primo de Martita aseguró que su pedido no está vinculado a una cuestión económica, sino al legado. “Mi reclamo es poder formar parte de la empresa, pero no por un tema económico, sino porque es el legado más hermoso que tiene la familia Fort. Me importa el futuro, poder crecer y llevar la empresa a un nivel multinacional”, expresó.
John también cuestionó el rumbo que, según él, tomó la compañía tras la muerte de su abuelo. “Desde que se murió mi abuelo, la empresa no está bien”, afirmó, y aclaró que su intención nunca fue ocupar un rol directivo, sino colaborar desde el área comercial. “Yo no quiero firmar ni estar en la dirección. El que firma no quiere. Mi viejo me quiso meter en la fábrica, pero el presidente dijo que no. No me dan explicaciones, solo hay un no”, lanzó.
Las declaraciones escalaron cuando John apuntó directamente contra Eduardo Fort y también contra Rocío Marengo, pareja del empresario. “Eduardo tiene el sueño húmedo de quedarse con la totalidad de la fábrica, por eso la tira para abajo hasta apretarlos financieramente y que se la den. Quiere fundir la empresa para después hacerla crecer él”, aseguró, y acusó al entorno de su tío de querer perjudicar la marca.
En la misma línea, definió la interna familiar con crudeza: “Es una familia complicada, en la que los egos superan las uniones”, una frase que, según él, coincide con la mirada que también tiene su prima Marta sobre el conflicto.
John Fort también explicó cómo se rompió su vínculo personal con Eduardo. “Me llevaba muy bien con él mientras se llevaba mal con mi papá, hasta que empezó a hacerle cosas a mi viejo y a mi hermano, y a desatender la fábrica adrede”, relató. Según su testimonio, su hermano también fue desplazado: “Le cerró todos los accesos a la empresa y él se terminó yendo”.