En un hallazgo que sorprende a la comunidad científica, arqueólogos encontraron claras señales de trepanación en el cráneo de un niño de cinco años que vivió hace aproximadamente 4.000 años en el sur de Uzbekistán.
Los restos fueron desenterrados en el asentamiento oxus de Djarkutan, donde el chico fue enterrado junto a otro niño más pequeño. El equipo internacional, integrado por investigadores de la Universidad de Salento, la Universidad Estatal de Termez y el Instituto Arqueológico de Samarcanda, confirmó que la intervención se realizó con herramientas de piedra o hueso.
Esta práctica, conocida como trepanación, consistía en abrir un orificio en el cráneo. En este caso, podría haberse hecho para tratar problemas como epilepsia, migrañas o dificultades de comportamiento, aunque los motivos exactos aún se investigan.
El descubrimiento aporta datos valiosos sobre las capacidades médicas de las antiguas sociedades de Asia Central durante la Edad del Bronce.

Un procedimiento impensado para la época
Enrico Ascalone, de la Universidad de Salento, destacó la importancia del hallazgo: “Djarkutan sigue sorprendiéndonos. Una trepanación craneal en un niño, hace 4.000 años, en Asia Central: hasta ayer era impensable. Hoy está en nuestros datos”.
Los especialistas continúan analizando los restos del niño y el contexto del sitio para entender quién realizó la cirugía y por qué se practicó en alguien tan pequeño. La precisión del trabajo sugiere un conocimiento profundo de la anatomía y técnicas quirúrgicas avanzadas para su tiempo.










