Desde el pasado 12 de septiembre, la vida de Daniela Celis dio un giro inesperado. El accidente en moto de Thiago Medina, padre de sus hijas y ex pareja, la puso de frente a una situación límite: internado en terapia intensiva en el Hospital Mariano y Luciano de la Vega, el joven permaneció en estado crítico durante más de veinte días. Mientras la familia pedía privacidad y fuerza, Daniela eligió hacer de la fe su principal refugio.
En sus redes sociales, desde el primer día, publicó mensajes que apelaban a la oración, al poder de la energía colectiva y al amor incondicional que aún la une a Thiago.
Pero este fin de semana, su compromiso espiritual tomó forma concreta: sin anuncio previo, Daniela se sumó a la Peregrinación Juvenil a Luján, uno de los actos de fe más importantes del país.

A diferencia de otras figuras públicas, la ex Gran Hermano no hizo de su participación un evento mediático. No posó frente a cámaras, no publicó selfies ni anticipó su presencia. Solo compartió una foto sencilla en sus historias, donde se veía la inmensidad de fieles caminando hacia la Basílica.
En la imagen, no se la ve a ella, pero el mensaje fue claro: “Por vos, por nuestras hijas, por mi familia y por ustedes”, escribió en un segundo video, ya a pocos pasos del santuario.










