La periodista relató en A la Barbarossa el momento de terror que vivió en Quilmes al llegar a una clase de gimnasia y reveló que uno de los atacantes estaba armado.
La provincia de Buenos Aires es invivible. Ahora Mariana Brey contó en el programa A la Barbarossa el angustiante episodio de inseguridad que padeció en las últimas horas. La periodista y panelista del ciclo de Telefe aseguró que tuvo que salir corriendo desesperada a pedir auxilio a los vecinos después de advertir que dos hombres en moto se dirigían hacia ella.
El hecho ocurrió alrededor de las tres y media de la tarde, cuando Brey salió de su trabajo y se dirigió en su camioneta a una clase de gimnasia. Mientras hablaba por teléfono con Paulo Kablan, otro de los panelistas presentes en la mesa, notó un movimiento extraño. Dos personas a bordo de una moto se detuvieron en la mitad de la calle y comenzaron a mirar a su alrededor.
Según relató, todo sucedió muy rápido. Bajó del vehículo y, al ir al asiento trasero, percibió por los espejos que uno de ellos retrocedía hacia donde estaba ella, se quitaba el casco y saltaba en su dirección. En ese instante reaccionó de inmediato.
Su primera respuesta fue correr a gritos y golpear un portón de chapa cercano. Dejó todas sus pertenencias sobre la camioneta y, con los tacos puestos, empezó a gritar que la querían robar. Calculó que recorrió aproximadamente una cuadra en esa carrera desesperada.
El riesgo real y la respuesta del barrio
Mariana precisó un detalle que elevó la gravedad del episodio: el hombre que saltó hacia ella estaba armado. Esa información dio dimensión al peligro al que estuvo expuesta en pocos segundos.
La reacción de la periodista movilizó a quienes estaban cerca. Salieron los chicos del lavadero de autos y varios vecinos. Uno de ellos incluso apareció armado. Ante esa respuesta, los dos delincuentes optaron por escapar y el intento de robo no se concretó.

Después del susto, Brey confesó que quedó con taquicardia y pasó una noche muy mala. Contó que se puso a pensar en todo lo que podría haber ocurrido y que esa posibilidad le genera mucho miedo.
Sus compañeros de programa le recomendaron formalizar la denuncia en la sede policial correspondiente para que el hecho no quede impune. La periodista escuchó el consejo y reflexionó sobre la situación general de inseguridad que atraviesa el país.
Una conclusión contundente
Al cerrar su testimonio, Mariana Brey sintetizó el sentimiento de desprotección con una frase que resonó en el estudio: “Estamos en manos de Dios”. El comentario reflejó la indignación y la impotencia que le generó el episodio.
El relato se produjo en el marco de un debate sobre varios casos de inseguridad ocurridos en los últimos días. La periodista aportó su propia experiencia en primera persona y describió con detalle la secuencia de eventos que vivió al llegar al lugar donde iba a entrenar.
La historia de Brey se suma a otros testimonios que circulan en los medios sobre intentos de robo en plena vía pública, incluso en horarios diurnos y en zonas residenciales. En su caso, la rapidez de la reacción y la ayuda inmediata de los vecinos evitaron un desenlace peor.
La panelista de Georgina Barbarossa dejó en claro que el susto no fue menor y que las consecuencias físicas y emocionales se sintieron durante horas. El episodio, aunque frustrado, dejó una marca que ella misma no dudó en compartir con el público.