El hidrógeno verde es el más conocido por su producción a partir de energías renovables. Sin embargo, existen otros tipos de hidrógeno con distintos niveles de impacto ambiental. Entre ellos, el hidrógeno turquesa se destaca porque permite obtener hidrógeno del metano sin liberar dióxido de carbono.
La empresa japonesa Ebara está investigando esta alternativa junto con el Instituto Nacional de Ciencias de los Materiales y la Universidad de Shizuoka. Además, el proyecto cuenta con el respaldo del gobierno japonés a través de la Organización de Desarrollo de Nuevas Energías y Tecnologías Industriales.












