Kate Middleton se consolida como una de las figuras más influyentes en moda dentro de la realeza británica. Durante quince años, gran parte de esa construcción estuvo en manos de Natasha Archer, la estilista que la acompañó en giras internacionales, momentos históricos y situaciones familiares delicadas.
A mediados de julio, Archer anunció que dejaba su cargo para lanzar su propia consultora. Su partida abre una pregunta inevitable en la prensa británica: ¿quién será la próxima responsable de la imagen de una de las royals más admiradas?












