Para la ocasión, la princesa vistió un abrigo verde bosque de Alexander McQueen, en armonía con el color del broche y los pendientes de Kiki MacDonough, elaborados con turmalina y amatista rodeadas de diamantes. Complementó el atuendo con un sombrero verde de Lock & Co adornado con lazos y botas de ante negro de Gianvito Rossi. Con el cabello recogido, destacó por su elegancia y presencia.
Una ceremonia especial y un brindis con Guinness
Kate Middleton se mostró sonriente y cercana con los guardias y con la mascota del regimiento, el lobo irlandés Turlough Mór, a quien acarició con afecto. Durante la ceremonia privada, los soldados brindaron en su honor, y ella, con una Guinness en la mano, les agradeció el recibimiento. Además, recordó con nostalgia la edición anterior, cuando los guardias gritaron tres hurras por su coronel ausente ante el príncipe Guillermo. En 2023, debutó en esta celebración junto a su esposo, pero este año encabezó el evento en solitario tras un periodo especialmente desafiante.