Por primera vez en décadas, la provincia de Buenos Aires cerró el año 2025 con más muertes que nacimientos, consolidando un saldo poblacional negativo que refleja un fuerte desplome en la tasa de natalidad.
Según datos oficiales del Registro Provincial de las Personas, durante los doce meses del año pasado se registraron 120.138 nacimientos en territorio bonaerense. Esta cifra representa una caída del 9% en comparación con 2024, cuando se habían contabilizado 131.186 nacimientos, y una baja aún más pronunciada del 55% respecto de 2020, año en el que nacieron 186.588 personas.
En contraste con este derrumbe de la natalidad, la cantidad de fallecimientos se mantuvo elevada. Durante 2025 murieron aproximadamente 133.900 personas en la provincia. Esta diferencia entre nacimientos y muertes generó un saldo demográfico negativo cercano a las 13.800 personas, confirmando que la población se redujo de forma natural como consecuencia directa de esta tendencia.

El dato central que marca la magnitud del fenómeno es que, durante el último año, el número de muertes superó ampliamente al de nacimientos. Este escenario refleja una transformación profunda en la dinámica poblacional de la provincia más grande y poblada del país, y que podría reflejarse en otras regiones.









