La final de la Champions League no solo quedará en la memoria por la contundente victoria del Paris Saint-Germain sobre el Inter de Milán por 5-0, sino también por un momento de profunda emoción protagonizado por Luis Enrique. El director técnico del conjunto parisino se convirtió en el centro de una conmovedora escena que traspasó la pantalla y tocó el corazón de millones.
En las tribunas del estadio, los hinchas del PSG desplegaron una bandera en la que se lo veía al entrenador junto a su hija Xana, fallecida en 2019 tras una dura batalla contra el cáncer. El gesto no pasó desapercibido y encontró eco en la emotiva reacción del propio Luis Enrique, quien, al finalizar el partido, se acercó a los micrófonos con una remera en la que también aparecía la imagen de su hija.
Con voz serena, pero cargada de emoción, el entrenador español compartió unas palabras que conmovieron incluso a los más duros: “Xana está con la familia y con todos sus amigos, todos los días. Se gane o se pierda. Se levante uno de mal humor o buen humor. Cuando uno ama a personas desde el corazón... siempre está conmigo y siempre está con mi familia".








