Agosto de 2026 se convirtió en un mes particularmente atractivo para los aficionados a la astronomía. Después del eclipse total de Sol del pasado 12 de agosto, la Luna volverá a ocupar el centro de la escena con un eclipse parcial que será visible desde toda la Argentina.
El fenómeno ocurrirá durante la noche del jueves 27 y la madrugada del viernes 28 de agosto. Aunque no llegará a ser un eclipse lunar total, estará muy cerca: en el momento de mayor ocultamiento, aproximadamente el 93% del disco de la Luna quedará dentro de la umbra, la zona más oscura de la sombra terrestre.
Esta característica hará que el evento sea especialmente llamativo. Durante su desarrollo, una parte importante de la superficie lunar podrá adquirir tonalidades rojizas, anaranjadas o cobrizas, el efecto popularmente asociado con la denominada “Luna de sangre”.

Además, habrá una ventaja para quienes quieran observarlo desde la Argentina: no será necesario trasladarse hacia una región específica del país. El eclipse podrá contemplarse de principio a fin desde todas las provincias, siempre que las condiciones meteorológicas permitan tener el cielo despejado.
Qué es la Luna de sangre y por qué se vuelve roja
La expresión “Luna de sangre” se utiliza popularmente para describir la apariencia rojiza que puede adquirir la Luna durante determinados eclipses lunares.
Estos fenómenos ocurren cuando el Sol, la Tierra y la Luna quedan alineados de tal manera que nuestro planeta se interpone entre el Sol y su satélite natural. Como consecuencia, la sombra terrestre comienza a proyectarse sobre la superficie lunar.
Pero existe una particularidad: la Luna no necesariamente desaparece por completo cuando ingresa en la sombra.










