Un nuevo estudio revela que la tumba de Anfípolis, levantada por orden de Alejandro Magno, tiene una conexión directa con el solsticio de invierno.
El análisis de expertos griegos muestra que la estructura no solo fue un homenaje a Hefestión, sino también un símbolo cósmico. La luz del sol entra en la tumba cada 21 de diciembre y alumbra un punto clave del recinto.

La conexión entre la tumba y el sol: ¿casualidad o mensaje oculto?
El estudio fue publicado en la Nexus Network Journal y confirma lo que muchos arqueólogos ya sospechaban. La tumba de Anfípolis fue diseñada para alinearse con el solsticio de invierno, un momento clave en el calendario solar.
Mediante modelado 3D y simulaciones astronómicas, los científicos descubrieron que la luz solar se proyecta sobre la zona donde habría estado el sarcófago de Hefestión, figura clave para Alejandro Magno.
Un diseño pensado para representar la vida, la muerte y el renacer
La entrada de la luz en fechas específicas no es casual. La trayectoria del sol a lo largo del año atraviesa los pasillos, escaleras y cámaras internas de forma precisa.

Según los investigadores, esto sugiere una representación simbólica del viaje del alma. Una forma de plasmar el ciclo eterno de vida, muerte y renacimiento que era central en la mitología griega.










