Mario Pergolini, histórico fundador de Vorterix, se encontró en el centro de una tormenta financiera cuando la empresa solicitó concurso preventivo tras acumular deudas millonarias. La decisión fue formalizada luego de que el pasivo a corto plazo superara los $1.107 millones y las pérdidas acumuladas alcanzaran más de $2.500 millones al 31 de octubre de 2024.
El expediente se tramitó en el Juzgado Comercial N°7. Según explicó su abogado, Jorge Scharger, el objetivo del concurso fue frenar embargos y ejecuciones fiscales impulsadas por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), principal acreedor de la firma.
La pandemia, los impuestos y el desplome de ingresos
Aunque las pérdidas de Vorterix se remontaban a 2019, la empresa culpó a la pandemia de COVID-19 como uno de los factores más críticos. La fuerte caída de la pauta publicitaria, tanto estatal como privada, provocó una brusca merma en los ingresos entre 2020 y mediados de 2022.
Mientras los costos fijos aumentaban y la presión tributaria se intensificaba, comenzaron también los conflictos laborales. La situación derivó en un acuerdo judicial con CAPIF por $5,5 millones, lo que fijó oficialmente la fecha de cesación de pagos el 22 de mayo de 2022.













