El primero en acercarse fue Germán Martitegui: al intentar cortar la masa, advirtió de inmediato que estaba cruda. En medio del nerviosismo, Giardina apeló al humor para descomprimir. “¿Ustedes tienen ART?”, bromeó desde su estación.
La salsa tampoco convenció a los chefs
El jurado solo accedió a probar la salsa. Donato de Santis reaccionó con un gesto de sorpresa por el exceso de condimentos. El veredicto fue unánime: el plato era incomible.












