En pleno Día del Padre y con la posibilidad de pasarlo junto a sus hijas Francesca e Isabella, Mauro Icardi optó por otro destino: cruzó el Río de la Plata rumbo a Carmelo, Uruguay, junto a Eugenia “la China” Suárez. El delantero del Galatasaray se refugió en una chacra privada, propiedad de amigos de su actual pareja, con la clara intención de alejarse del ruido mediático.
Durante el fin de semana largo, el jugador compartió tiempo con el entorno íntimo de la actriz y evitó a toda costa ser visto en público o dejar rastros de su paso por la ciudad uruguaya. A pesar de sus esfuerzos, su presencia se filtró a través de una fotografía que terminó viralizándose en redes.
Pidió reserva absoluta y ofreció 200 dólares de propina
Según reveló Ángel de Brito en sus historias de Instagram, Icardi almorzó con la China y amigos en el restaurante “El Almacén de la Capilla”, una reconocida bodega-restó en Carmelo. Antes de retirarse, dejó una importante propina de 200 dólares a cambio de un pedido muy concreto: que no se hablara de su presencia y que no circularan imágenes.

“El jugador pidió a los dueños del lugar que no se filtre ninguna foto y que no se comente nada sobre su visita”, explicó el conductor de LAM. Sin embargo, el intento de mantener el hermetismo fue en vano: la foto del almuerzo apareció igual y comenzó a recorrer los portales y redes.









