El futbolista publicó un sugestivo mensaje en redes sociales mientras la empresaria comparte imágenes desde Asia y reaviva el conflicto mediático entre ambos.
Después de un mes recorriendo distintos destinos del mundo, Wanda Nara volvió a ser tendencia tras compartir un impactante carrete de fotos en sus redes sociales. La empresaria mostró detalles de sus vacaciones por Asia y Europa, donde combinó turismo, moda y momentos de relax en ciudades como Milán, Maldivas, París, Tokio, Shanghái y Kyoto.
El álbum comienza en Japón, donde se la ve en una estación de tren rodeada de valijas, entre ellas una llamativa maleta rosa con stickers y un llavero de Hello Kitty. Con un look deportivo, Wanda reflejó su costado más práctico como viajera, acostumbrada a moverse por distintas ciudades del mundo.
También compartió imágenes en espacios lúdicos, como una galería de juegos repleta de peluches, donde posó con un estilo más relajado. Otra de las fotos que más repercusión generó fue su selfie junto a un ciervo mientras disfrutaba de un helado, una escena que rápidamente se viralizó entre sus seguidores.
El viaje incluyó además postales de lujo en las Maldivas, donde la empresaria se mostró descansando frente al mar turquesa, así como imágenes de gastronomía y moda en ciudades europeas. En Shanghái, en tanto, retrató el ritmo urbano, mientras que en Kyoto se mostró recorriendo los tradicionales caminos de torii rojos, uno de los íconos culturales de Japón.
En medio de esta fuerte exposición mediática, Mauro Icardi volvió a quedar en el centro de la escena. El delantero publicó un mensaje en sus redes sociales que fue interpretado como una indirecta hacia Wanda Nara en pleno viaje.
“Critíquenme, mi gente está a salvo. Seremos campeones”, escribió, en una frase breve pero contundente que rápidamente se viralizó y generó debate entre sus seguidores.
El posteo llegó en un momento clave, cuando todas las miradas estaban puestas en el viaje de Wanda a Japón y su cercanía con Martín Migueles. Por eso, muchos usuarios interpretaron el mensaje como una respuesta indirecta al contexto mediático que rodea a la empresaria.
Fiel a su estilo, Mauro Icardi no dio explicaciones ni mencionó directamente a su ex pareja. Sin embargo, el contenido fue suficiente para reavivar la polémica y volver a instalar el conflicto en la agenda del espectáculo.