En el mundo actual, dos recursos son clave: las tierras raras y los cables submarinos. Las primeras porque China domina su producción y son esenciales para la tecnología. Los segundos porque sostienen internet, el streaming y las telecomunicaciones.
Sin estos cables, la conectividad global no sería posible. Por eso, mientras crece la demanda de IA y datos, gigantes como Meta y Google invierten en expandirlos.

Waterworth: el cable submarino que va a dar la vuelta al mundo
Meta ya trabajaba en un cable de más de 7.000 km, pero ahora va más allá con Waterworth. Una red de más de 50.000 km que va a unir América, África, Asia y Oceanía.
Para entender la magnitud, la Tierra tiene unos 40.000 km de circunferencia. Cuando esté listo, va a ser la infraestructura de este tipo más grande del mundo.
¿Qué países va a conectar?
El plan es unir las dos costas de Estados Unidos con Brasil, Sudáfrica, India y Australia. No dieron cifras exactas, pero es una inversión multimillonaria que se va a hacer en etapas.










