El cometa interestelar 3I/ATLAS mantiene en vilo a la comunidad científica desde su descubrimiento en julio de 2025. Se trata del tercer visitante interestelar detectado en nuestro sistema solar, luego de 1I/‘Oumuamua y 2I/Borisov.
Su comportamiento inusual, sumado a su tamaño estimado de entre 5 y 11 kilómetros de diámetro, despertó distintas teorías. Las observaciones previstas para diciembre serán clave para despejar el misterio.

Una “anticola” que desconcertó a los astrónomos
En sus primeros meses de observación, 3I/ATLAS presentó una estructura elongada que apuntaba directamente al Sol. Esta “cola al revés” contradice el comportamiento típico de un cometa, cuya estela debería alejarse de la estrella.
Incluso el róver Perseverance logró capturar imágenes de esa estela desde Marte, lo que potenció el interés científico global.
Transformación inesperada camino al Sol
En septiembre, el cometa experimentó una evolución llamativa. El Telescopio Óptico Nórdico registró la desaparición de la anticola y la formación de una cola convencional orientada al Este.










