En medio de temperaturas extremas, un nuevo colapso del sistema eléctrico expuso la falta de inversión.
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En el momento más crítico de la ola de calor que atraviesa el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), casi un millón de personas quedaron sin suministro eléctrico, en un nuevo apagón masivo que dejó al descubierto la fragilidad del sistema energético y la responsabilidad compartida entre el gobierno de Axel Kicillof y la empresa Edesur.
Según los registros oficiales del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), alrededor de la 1:30 de la madrugada el número de usuarios sin luz llegó a rozar el millón de afectados, en su mayoría bajo la concesión de Edesur. Con el correr de las horas, el servicio comenzó a restablecerse de manera parcial, aunque durante la mañana del miércoles todavía persistían más de 16 mil usuarios sin suministro, en un contexto de temperaturas extremas.
Desde la distribuidora explicaron que el apagón se originó por una falla en la subestación Bosques, que impactó en distintas subestaciones de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. Sin embargo, para miles de usuarios, la justificación técnica volvió a sonar conocida: verano, calor extremo y un sistema que no resiste la demanda.
El comunicado de Edesur
Mientras el termómetro superaba los 35 grados y el uso intensivo de aires acondicionados y ventiladores llevaba el consumo energético a niveles récord, la red colapsó una vez más, dejando barrios enteros a oscuras. Almagro, Villa Crespo, Belgrano, Colegiales, el microcentro porteño y amplias zonas del sur del Gran Buenos Aires fueron algunas de las áreas más afectadas, según los reclamos que se multiplicaron en redes sociales.
La situación se agravó cuando, durante varias horas, las páginas oficiales de Edesur y Edenor dejaron de mostrar información actualizada, lo que incrementó el enojo de los usuarios ante la falta de comunicación y previsibilidad. Recién cerca de las 3:30 de la madrugada los datos comenzaron a actualizarse nuevamente.
En distritos como Lomas de Zamora, Lanús y Remedios de Escalada, el suministro empezó a normalizarse entrada la madrugada, aunque otras zonas continuaron sin luz bien avanzado el día. A las 8 de la mañana, los registros oficiales todavía marcaban más de 19 mil usuarios afectados por Edesur y unos 500 por Edenor.
El corte se produjo, además, a pocas horas de la celebración de Año Nuevo, un factor que profundizó el malestar social. Desde la empresa aseguraron que sus cuadrillas técnicas trabajaban para restablecer el servicio “en etapas”, una promesa que se repite cada temporada estival sin que se traduzca en soluciones estructurales.