En la última semana, Emilia Mernes quedó en el centro de la escena mediática, luego de que Tini Stoessel la dejara de seguir en su Instagram personal. Sin embargo, este accionar sacó a la luz gran cantidad de problemas dentro de la industria musical que la artista entrerriana habría provocado a lo largo de los años.
Nicolás Wasiluk, productor y empresario, habló en exclusiva con la DERECHA DIARIO sobre su experiencia con la artista en los inicios de su carrera como solista, que muestra la cara oculta de la estrella pop. Según explicó, decidió contratarla para una serie de shows en Paysandú, Uruguay, cuando Emilia comenzaba a despegar como solista.
“Sí, fue cuando Emilia comenzaba con su gira de solista y estaba ya empezando a dejar de hacer boliches… Yo la había contratado para una discoteca y ella justo había empezado a salir con el Duki”, recordó Nicolás, quien en aquel entonces tenía un diálogo directo con la artista y su equipo.

El conflicto, según su versión, empezó cuando la cantante canceló una presentación ya acordada. “La gente pensó que nosotros habíamos mentido, y a mí me dejó mal parado, como si yo le estuviera fallando a la ciudad”, aseguró.
A su vez, gran parte del dinero ya había sido entregado a la cantante por adelantado. “Yo ya tenía parte de la plata entregada… decidimos hacer otra fecha, pero igual perdí de arranque. Los productores siempre terminamos más perjudicados”, explicó.
Sin embargo, lo que más lo enojó fue lo que ocurrió esa misma noche. “Después nos llegaron videos de que ella estaba en un boliche el mismo día que tenía que tocar acá… estaba con Duki. Entonces, por eso fue el mayor enojo”, afirmó.









