Durante años, Michael Jackson no solo fue conocido por su música, sino también por el universo particular que construyó en su famoso rancho de Neverland Ranch. Allí, entre atracciones y jardines, convivían decenas de animales exóticos que formaban parte de su vida cotidiana.
Desde 1988 hasta 2005, la propiedad ubicada en California funcionó como una especie de zoológico privado que albergaba llamas, jirafas, tigres, flamencos y hasta un chimpancé que se volvió tan famoso como el propio artista.

Sin embargo, tras el juicio que enfrentó en 2005 —del que fue absuelto—, Jackson abandonó Neverland y dejó atrás también ese particular “reino animal”, abriendo interrogantes sobre el futuro de cada uno de ellos.
Entre los animales más emblemáticos se encontraban los tigres Thriller y Sabu. Ambos fueron trasladados al refugio de vida silvestre de la actriz y activista Tippi Hedren en California. Allí permanecieron bajo cuidado especializado.

En 2012, Thriller murió a causa de un cáncer de pulmón. Sus restos fueron cremados y enterrados en el mismo santuario. Su hermano Sabu continuó viviendo en el lugar, aunque su situación actual no fue ampliamente actualizada en los últimos años.
Neverland también albergaba varias jirafas que, tras el cierre del rancho, fueron trasladadas a reservas privadas en Estados Unidos. Según la organización PETA, al menos dos de ellas murieron en 2010 en Arizona, en medio de cuestionamientos por las condiciones en las que eran mantenidas.










