La empresa sostiene que se trata de acuerdos voluntarios, mientras trabajadores aseguran que fueron presionados para firmarlos
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Una serie de desvinculaciones generó tensión en la planta de Renault, ubicada en el barrio Santa Isabel de Córdoba. Según denuncian los empleados, desde el jueves pasado comenzaron los llamados individuales en los que se les notificó el fin de la relación laboral. En total, unas 300 personas habrían sido afectadas, y varias sostienen que se trató de despidos encubiertos bajo la modalidad de “acuerdos voluntarios”.
La versión empresarial, sin embargo, difiere. Desde la compañía confirmaron el número de 300 desvinculaciones, pero aseguraron que todas fueron acordadas con beneficios compensatorios. Esta medida responde al cierre de producción de las pickups Nissan Frontier y Renault Alaskan, y a una reestructuración que reducirá los modelos fabricados.
Los trabajadores afectados cuestionan ese argumento y afirman que las salidas incluyeron sectores sin relación con los proyectos discontinuados. Alegan que la empresa busca reducir costos reemplazando personal con antigüedad por empleados contratados. “Con uno de nosotros pagan hasta tres de esos contratados”, señalaron varios de los cesanteados al relatar la situación.
Desde la compañía confirmaron el número de 300 desvinculaciones
Acusan complicidad gremial en la selección del personal
Entre los despedidos circula la sospecha de que la empresa aplicó un filtro para determinar qué empleados seguirían trabajando. Según su versión, los criterios incluirían antecedentes de reclamos o denuncias internas, lo que derivó en que algunos quedaran marcados como “de riesgo”. Además, apuntan al gremio automotor por una presunta colaboración en la elaboración de las listas.
Los cesanteados recordaron que meses atrás presentaron un amparo judicial para frenar despidos considerados arbitrarios dentro de la planta. En ese expediente se había solicitado que los empleados de planta permanente tuvieran prioridad frente a los contratados. Argumentaron que esa medida evitaría la sustitución masiva de trabajadores con experiencia por personal con vínculos temporales.
Desde el entorno sindical no se emitieron declaraciones públicas sobre el conflicto, mientras que la firma mantiene su posición de que los acuerdos fueron voluntarios. Por el momento, las autoridades laborales no intervinieronoficialmente, aunque los trabajadores evalúan nuevas acciones legales. La planta cordobesa, una de las más antiguas del país, atraviesa un proceso de transición industrial que continuará en los próximos meses.