Esta vez no por decisiones políticas ni declaraciones institucionales, sino por una carta sentimental dedicada a su mascota Dylan, el border collie que lo acompañó durante su fallida gestión.
A través de sus redes sociales, Fernández publicó un texto plagado de dramatismo en el que relató el fallecimiento de su perro y lo despidió como si se tratara de un prócer nacional.
El perro del exmandatario tenía una cuenta oficial en Instagram
“Aunque tal vez nunca te lo dije, siempre esperé que llegaras. Fuiste parte de mi vida, dándome lealtad, alegría y ternura”, escribió el exmandatario, acompañando el posteo con dos fotos del animal.
El mensaje rápidamente generó críticas y burlas entre los usuarios, que le recordaron que, durante su gobierno, el país registró récords de inflación, pobreza y corrupción, mientras su perro tenía una cuenta oficial en redes sociales y aparecía en actos protocolares.
“No pudo gobernar un país, pero escribe cartas a su perro como si fuera Churchill”, ironizó un usuario. “Mientras los argentinos sufríamos la cuarentena eterna, él paseaba a Dylan por Olivos”, comentó otro. "Viejo gaga", manifestó otra persona.
Las redes sociales no perdonaron a Alberto Fernández
Durante su paso por la Casa Rosada, Dylan se convirtió en una especie de mascota oficial del kirchnerismo. No solo acompañaba a Fernández en eventos y actos, sino que también tenía presencia en redes sociales, fotos oficiales y hasta entrevistas en los medios afines al gobierno.
El expresidente solía presentarlo como “mi compañero fiel”, y en varias ocasiones lo utilizó para mostrar un costado emocional o humano frente a la opinión pública. Sin embargo, para muchos argentinos, el perro terminó simbolizando la desconexión absoluta del mandatario con los problemas reales del país.
Incluso, durante la pandemia, cuando millones de argentinos enfrentaban restricciones, cierres de comercios y pérdida de empleos, Fernández publicaba fotos con Dylan en los jardines de Olivos, generando indignación en las redes sociales.
Ya que luego se supo que en esos mismos pasillos paseaban desde celebridades hasta funcionarios que recibieron las vacunas del coronavirus antes que nadie, despertando el conocido caso titulado: "Vacunatorio VIP".