La hermana de Diego habló en medio del juicio por la muerte del Diez y admitió que no tiene contacto con sus sobrinas desde el día del fallecimiento: “Nos sentimos despreciadas”.
En medio del juicio que investiga las circunstancias de la muerte de Diego Maradona, las tensiones dentro de la familia del ídolo argentino vuelven a quedar al descubierto. Rita “Kity” Maradona, una de las hermanas mayores del Diez, rompió el silencio y contó detalles de la profunda grieta que la separa de sus sobrinas Dalma y Gianinna.
La mujer se sinceró en una entrevista y recordó cómo la marcó el proceso judicial. La última vez que lloró por su hermano fue al declarar, cuando revivir los recuerdos se le hizo muy duro, aunque aseguró que ya pudo superar ese dolor.
Rita rememoró el último contacto profundo que tuvo con Diego. Fue durante la pandemia, cuando hablaron de su infancia y de sus padres. Para ella y sus hermanas, más allá de la figura pública, siempre fue simplemente “el hermano”.
Consultada sobre las causas de la muerte del astro, “Kity” expresó que aún se preguntan por qué se fue tan joven. “Eso lo van a tener que decidir los jueces y la conciencia de los médicos”, dijo, sin entrar en más detalles.
La desconocida lucha contra las drogas
La hermana de Maradona admitió que ni ella ni el resto de la familia conocían en profundidad la problemática de Diego con las drogas. “No conocíamos esa parte”, lamentó, aunque aclaró que hubiese preferido saberlo en su momento.
El momento más fuerte de la charla llegó al hablar del conflicto familiar. Rita reveló que el último día que habló con Dalma y Gianinna fue el mismo día en que falleció su hermano. Desde entonces, no hubo ningún intento de reconciliación por ninguna de las partes.
“No sé por qué hay una grieta familiar, nunca intenté reconciliarme con ellas, pero ellas tampoco”, afirmó con crudeza. Según su visión, en algún punto se sienten despreciadas por sus sobrinas.
Sobre Claudia Villafañe, exesposa de Diego y madre de las chicas, prefirió no profundizar. “De Claudia prefiero no hablar, ya pasó. Es la mamá de mis sobrinas. Mientras fue la esposa de mi hermano todo bien, ahora cada uno su vida”, sentenció.
Distancia que alcanza a toda la familia
La ruptura no se limita solo a Dalma y Gianinna. Rita contó que tampoco mantiene contacto con el resto de sus sobrinos y nietos de Diego. “Con el resto de mis sobrinos tampoco tengo contacto, pero no me quita el sueño”, expresó sin rodeos.
La entrevista dejó en claro que las heridas abiertas tras la muerte del Diez siguen lejos de cicatrizar. La familia, que siempre mostró sus divisiones en público, vuelve a exponerlas en un momento sensible como el juicio en curso.
A pesar del dolor y la distancia, Rita Maradona busca seguir adelante. Asegura que el recuerdo de Diego estará siempre presente, pero que la vida continúa para cada uno por su lado. Las declaraciones reavivan el debate sobre cómo la fama y los intereses dividieron a un clan que alguna vez pareció unido.
Las palabras de “Kity” llegan en un contexto donde la justicia intenta determinar responsabilidades en torno al fallecimiento del máximo ídolo del fútbol argentino, mientras sus seres queridos lidian con duelos que van más allá de lo público.
La grieta con sus sobrinas parece, por ahora, sin puente a la vista. Ni una ni otra parte dio el primer paso para reparar el vínculo roto el día que Diego dejó este mundo.