Soledad Aquino, mamá de Micaela y Candelaria Tinelli, rompió el silencio y dio su versión sobre el escándalo que involucra a Juana Tinelli, la hija menor de Marcelo Tinelli. En una charla abierta, la mujer se refirió a las tensiones familiares y cuestionó la independencia que Juana suele mostrar.
“Creo que no se lo cree nadie que se banca sola desde los 16 años”, afirmó con claridad. Luego se cuidó de no generar más problemas, pero insistió en que es algo que comenta la gente del entorno y que cuesta creer.
La situación explotó después de un incidente policial de Juana en un boliche con su exnovio, mientras Marcelo Tinelli estaba en Miami. La familia del joven involucrado dio su postura, y eso motivó las declaraciones de Aquino.
La relación cortada con sus hermanas
Con total franqueza, Soledad explicó el distanciamiento entre Mica, Cande y Juana. “Ellas le cortaron el rostro, están cansadas”, dijo. No se trata de que hagan de madres, sino de que quieren vivir sus propias vidas sin más conflictos.
Según su mirada, el caso de Juani no es dramático. Se preguntó qué drama podría tener a su edad, destacando que tiene un abanico enorme de posibilidades por delante para ser feliz. “A mí me da pena por ella, porque puede ser feliz, tiene una edad preciosa”, expresó con tono de preocupación.
Sin embargo, fue más cruda al señalar el riesgo que ve. Comparó la situación con el cuento del lobo: como Juana está cansando a todo el mundo con sus problemas, teme que si algún día pasa algo grave, nadie le crea. “Mi miedo es que como está cansando a todo el mundo un día le pase algo de verdad y nadie le crea. Eso es lo que me preocupa, que se quede sola”.
La relación entre las hermanas es nula en este momento. Aquino mencionó que Juana le habría afanado un ropero entero a Cande, lo que terminó de agotar la paciencia. “Tengo entendido que se cansaron”, remató.
Además, deslizó que por lo que se escucha, Juana no va a poder tener ni un novio pobre, en referencia a cómo se percibe su conducta desde afuera. Todo esto refleja una familia con internas fuertes que ahora quedaron al descubierto.
Soledad Aquino buscó equilibrar sus palabras, aclarando que no quiere problemas familiares, pero no evitó ser directa sobre lo que piensa y lo que se dice en el círculo cercano. Sus declaraciones ponen en evidencia las diferencias y el cansancio acumulado entre las hijas mayores de Tinelli respecto de Juana.