El momento más comentado llegó cuando Pergolini y Tinelli coincidieron cara a cara. “Lo veo, me levanto y lo saludo”, contó. El gesto, breve pero potente, fue recibido con un murmullo de sorpresa en la sala. “Estábamos saludando en la fila, una adelante de todo un teatro. ¿Y hubo aplausos? Sí, claro”, recordó con cierta gracia.
La escena fue tan llamativa que el público reaccionó como si presenciara una reconciliación largamente esperada. “Es re loco que la gente crea que estamos peleados. Hemos charlado cientos de miles de veces”, aclaró Pergolini. Y sumó: “Siempre me gusta eso, que crean que somos como humanos que se repelen”.















