Durante siglos, la alquimia soñó con convertir plomo en oro. Ese viejo anhelo, mezcla de ciencia y misticismo, por fin se volvió realidad. Pero el resultado dista mucho de lo que imaginaban los antiguos laboratorios.
Un experimento del Gran Colisionador de Hadrones, el acelerador de partículas más potente del mundo, logró transformar átomos de plomo en oro. Eso sí: hay una condición clave que impide que este proceso tenga valor económico.

¿Cómo transformaron plomo en oro en el CERN?
El hallazgo se dio en el marco del experimento ALICE, uno de los proyectos del Large Hadron Collider, ubicado en las afueras de Ginebra. En este anillo subterráneo de 27 kilómetros, se lanzan núcleos de plomo a velocidades cercanas a la luz.
Cuando dos núcleos se rozan, sus campos electromagnéticos generan una reacción extrema. Esa fricción arranca protones del núcleo, cambiando su estructura atómica.
¿Qué pasa cuando se pierden protones?
- El plomo tiene 82 protones.
- Si pierde tres, se transforma en oro (79 protones).
- Si pierde uno o dos, se convierte en talio o mercurio, respectivamente.

Para confirmar esta conversión, los científicos usaron calorímetros de cero grados, detectores ultrasensibles desarrollados por el INFN de Italia.










