Dos meses después del impacto que casi le cuesta la vida, el exhermanito habló sobre su rehabilitación
Dos meses después del accidente que lo dejó al borde de la muerte, Thiago Medina rompió el silencio y contó en detalle cómo avanza su recuperación.
El exparticipante de Gran Hermano volvió a aparecer públicamente con un mensaje de alivio, gratitud y mucha reflexión tras las semanas más difíciles de su vida.
En diálogo con la prensa, Thiago confirmó que su evolución es constante, aunque todavía enfrenta secuelas importantes.
Thiago Medina logró comenzar poco a poco su recuperación junto a su familia
“Estoy mejor, por suerte y gracias a Dios. Todos los días estoy un poco mejor. Ayer tuve kinesiología y sigo haciendo tratamientos. Ya estoy corriendo, saltando y tengo ejercicios para hacer en casa”, explicó, dando cuenta del intenso proceso de rehabilitación que atraviesa desde el accidente.
Medina reveló también una de las consecuencias más delicadas que le dejó el choque: la extirpación del bazo. “Al sacarme el bazo soy más propenso a enfermarme, pero puedo hacer vida normal”, dijo, consciente de que deberá extremar cuidados por el resto de su vida.
El joven además contó que su cuerpo todavía resiente el impacto: “Cuando estuve internado bajé 22 kilos, pero ya subí 8. Tengo un objetivo para llegar a los 75 kilos”. Según relató, recuperar masa muscular y energía es hoy una de sus prioridades.
El joven quedó impactado con su cambio físico
Las cicatrices visibles, en cambio, no son algo que le preocupe: “Eso es lo de menos. Estoy bien, puedo caminar y correr. No quedé en una silla de ruedas. Me habían planteado esa posibilidad, o hasta la de morirme”.
Uno de los momentos más impactantes del relato llegó cuando Thiago habló de lo que vivió mientras estuvo en coma inducido. “Tuve muchos sueños y pesadillas, que prefiero no contar”, comenzó. Luego, profundizó en esa experiencia límite: “Soñé que quería salir y cada vez volvía al mismo lugar. Me desesperaba, no escuchaba a mi familia, pero sí a los sueños”.
También aseguró que esas imágenes lo marcaron profundamente, especialmente las vinculadas a su fe. “Tuve sueños relacionados con la religión, que me voy a tatuar en la espalda donde tengo la cicatriz”, adelantó.