Un cambio de reglas
La prohibición afecta a cualquier chatbot cuya IA sea el producto principal. Es decir, si el bot existe para acceder a una IA externa queda automáticamente rechazado. En cambio, los bots que brindan soporte a clientes o comercios podrán seguir funcionando sin problemas.
En otras palabras, la única IA que no se verá afectada por estas reglas es Meta AI, el asistente propio de la compañía. Para muchos analistas, el objetivo es claro: empujar a los usuarios hacia su ecosistema y bloquear a la competencia.












